Principios y Valores

PRINCIPIOS

LA FUNDACIÓN SOCIAL AMIGOS DEL PADRE RAFAEL GARCÍA-HERREROS tiene una especial responsabilidad a la cual se debe, y está atenta en su actividad a la formación espiritual, filosófica e integral del ser humano, y a los patrones específicos y exigencias que nacen de cada campo del saber, y se compromete en la búsqueda de nuevos conocimientos y de las soluciones a los problemas de la sociedad, con alto sentido humanístico conforme lo prescribe el Evangelio y en el marco de una concepción universal.

 

La Institución adopta como principios los contenidos en el Capítulo I del Titulo Primero de la Ley 30 de 1992 y además los siguientes:

 

    1. Servicio: LA FUNDACIÓN SOCIAL AMIGOS DEL PADRE RAFAEL GARCÍA-HERREROS busca servir a la comunidad humana, en especial a la colombiana, procurando la instauración de una sociedad más civilizada, más culta y más justa, inspirada por los valores que proclama el Evangelio.
    2. Formación Integral: Su fin específico es la formación integral de la persona y la creación, desarrollo, conservación y transmisión de la ciencia y de la cultura de manera que se trascienda lo puramente informativo y técnico.
    3. Identidad cultural: Se esfuerza así, desde su situación concreta, por contribuir a la consolidación y difusión de la identidad cultural de las comunidades y/o contextos socioculturales en los que interactúa, en la que el conjunto del saber metódico quede integrado con los valores humanos.
    4. Transformación social: LA FUNDACIÓN SOCIAL  AMIGOS DEL PADRE RAFAEL GARCÍA-HERREROS busca ser factor positivo de desarrollo, orientación, crítica y transformación constructiva de la sociedad en que opera.

VALORES

LA FUNDACIÓN SOCIAL AMIGOS DEL PADRE RAFAEL GARCÍA-HERREROS asume el desarrollo social y humano como un proceso de interacción social, creativa, comunicativa y formativa en el cual se desarrollan las potencialidades del ser humano de manera integral y como un medio de renovación, apropiación y circulación del conocimiento al servicio de los proyectos económicos, social, científico, ambiental y cultural del país, desde luego generando bienestar.

 

Como medio para lograr el desarrollo integral de la persona humana y el progreso general de toda sociedad, la fundación basa su orientación en los principios de la libertad de expresión y respeto de los valores religiosos, morales, políticos, culturales y de raza en que se fundamenta la organización democrática.

 

Toda ‘formación integral’ supone una triple preocupación para el instructor: sobre los tres campos del conocimiento, de la conducta y de la voluntad. El primero, comprende el acopio de conocimientos que una persona culta debe adquirir para valerse por sí misma en la vida, ser útil a la sociedad y darse una explicación personal sobre el mundo en que habita y el tiempo en que le ha tocado vivir. En la conducta se trabaja los valores y las normas para la convivencia. Y en el concepto de la voluntad la formación se maneja en el esquema de la dirección o la guía que permite despertar sensibilidades, la afectividad, la inteligencia y el carácter, importante en la convivencia y el desarrollo social.

 

Cuando pensamos en la ‘formación integral’ queremos significar que aceptamos que el hombre es un complejo consubstancial de materia y espíritu, una combinación esencial de cuerpo orgánico y de alma inmaterial e imperecedera y que, por lo tanto, todo tratamiento educativo debe mirar hacia la integridad de la persona humana y no a uno de sus componentes».

 

Son propósitos de la fundación:

 

  1. Contribuir por el mejoramiento de la calidad de vida y el bienestar social con eficacia, eficiencia y armonía, facilitando el desarrollo de valores que permita generar estilos de vida acordes al desarrollo humano y social.
  2. Enmarcar las actividades y eventos a desarrollar como proyectos formativos y productivos, así mismo denominarlos y categorizarlos como escuelas productivas y de formación.
  3. En la organización es prioridad la ética profesional, el servicio oportuno y humano, asegurando una actitud recta y responsable ante la sociedad y el medio ambiente.
  4. La producción, promoción y divulgación del conocimiento científico a través de la investigación.
  5. Propiciar la comunicación asertiva para consolidarnos en el servicio con calidad y calidez, así mismo en el logro de alianzas.
  6. Optar por una educación que promueva en el estudiante el valor por la democracia, la libertad, la justicia social y la convivencia pacífica. Igualmente, instruir para el fortalecimiento de los proyectos productivos.
  7. Articular los adelantos tecnológicos y nuevos conocimientos con los requerimientos o necesidades de la sociedad colombiana, despertando un espíritu crítico, promoviendo una actitud proactiva y solidaria, y consolidando mentalidad emprendedora.
  8. El desarrollo de programas formativos orientados a la primera infancia, la educación técnica, tecnológica y profesional deben estar cobijados de acuerdo a la ley 749 de 2002 y la Ley 1188 de 2008, y en la modalidad de ciclos propedéuticos, con propósitos claros de contribuir en la educación  de los nuevos profesionales que debe ser idóneos, humanistas, creativos y propositivos  con miras a  generar un mayor desarrollo.
  9. Apoyar al desarrollo del país por medio de una formación con alto sentido social y humanístico.